SGCG

…esto no es un subtítulo…

Ir a: contenido categorías calendario archivo suscripción

Volver arriba

Sensación de calor en el exterior de un horno de microondas

2026-04-26

Los hornos de microondas actúan como jaulas de Faraday que confinan la radiación de microondas en su interior, pero no es viable que lo hagan perfectamente. En la práctica, una fracción insignificante a efectos termodinámicos y de salud escapa. El reglamento de aplicación en España permite que en el exterior de un horno haya una densidad de potencia de hasta 10 W m⁻² en la banda de las microondas y lo normal es que las medidas sean bastante inferiores. El límite es tan pequeño que en la práctica no tenemos forma de detectarlo sin confundirlo con otros efectos que simultáneamente estarán calentando o enfriando la piel mucho más. Echemos unas aproximaciones groseras para comprender que es así.

Equivalente metabólico

El equivalente metabólico de una tarea es una medida de la potencia consumida por un ser humano relativa al reposo (sentado y relajado). Cuando el equivalente metabólico de la tarea es la unidad, la potencia disipada a través de la superficie corporal es de unos 58 W m⁻². Sumarle a esto los 10 W m⁻² de la máxima radiación de microondas permitida, lo que supone un calentamiento en la zona expuesta similar a incrementar el equivalente metabólico de una tarea en algo menos de 0,2:

Como un horno doméstico es bastante más pequeño que el cuerpo humano y la densidad de potencia cae rápidamente con la distancia, la zona del cuerpo expuesta a una cantidad significativa de radiación siempre será, además, pequeña. La circulación sanguínea redistribuye la potencia absorbida rápidamente y el efecto se reduce hasta ser inapreciable.

Radiación térmica

Las paredes del horno acaban calentándose y emitiendo radiación térmica. Si asumimos que el horno está pintado de color blanco (tal que su emisividad es de 0,9), una persona con un tono de piel claro (tal que su emisividad es de 0,97) situada con la piel desnuda a 36,5 ℃ próxima al horno con la superficie a 44,0 ℃ recibiría una densidad de potencia neta 0,9 𝜎 (273,15 K + 44,0 K)⁴ - 0,97 𝜎 (273,15 K + 36,5 K)⁴ = 10,6 W m⁻², que ya está por encima del límite en microondas. Si la superficie del horno estuviera a 40,7 ℃, en cambio, la densidad de potencia neta sería 0,9 𝜎 (273,15 K + 40,7 K)⁴ - 0,97 𝜎 (273,15 K + 36,5 K)⁴ = −10,5 W m⁻², lo que compensa el límite en microondas. Vemos que es muy fácil que el efecto de la radiación térmica enmascare por completo el de la banda relativamente estrecha de microondas que escapa del horno.

Si logramos sentir algo de calor cerca de un horno de microondas en funcionamiento y el horno no tiene las paredes rotas, la sensación se deberá a la temperatura de las paredes por radiación térmica y al calor transferido por el aire circundante.


Categorías: Física

Permalink: https://sgcg.es/articulos/2026/04/26/sensacion-de-calor-en-el-exterior-de-un-horno-de-microondas/